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Bienvenidos a la costa Ecuatoriana de la mitad del mundo, las aguas no siempre son cristalinas, son verdosas y azules, por la gran actividad dentro de las aguas. Corrientes marinas que traen nutrientes y sedimentos, actividad pesquera, oleaje y cientos de rios que desembocan en el mar, hacen que nuestras aguas del oceano pacifico esten llenas de vida y movimiento. Movimiento que trae cultura y arte por generanciones.

El nombre “sombreros de Panamá” surgió con la apertura del Canal de Panamá en 1914, cuando el presidente de EE. UU., Theodore Roosevelt, usó un sombrero de paja toquilla ecuatoriano. Estos sombreros de alta calidad solían enviarse con frecuencia a Panamá, lo que generó la idea errónea sobre su origen. En realidad, son elaborados en Ecuador, especialmente en Cuenca y la provincia de Manabí, donde la técnica de tejido se ha transmitido de generación en generación.

 

El proceso de creación de un sombrero de paja toquilla comienza con la cosecha manual de las hojas de la planta Carludovica palmata, que luego se cortan en tiras delgadas. Estas tiras se hierven durante 20-30 minutos para suavizar las fibras y eliminar la clorofila. Luego, las fibras se lavan, se secan al sol durante 1-2 días y, opcionalmente, se blanquean o tiñen. La etapa más laboriosa es el tejido a mano, que puede tomar desde una semana hasta ocho meses, dependiendo de la finura del sombrero. Los artesanos entrelazan meticulosamente las fibras para lograr un tejido liso y resistente. Posteriormente, el sombrero se moldea, se plancha y se le da el acabado final, un proceso que dura de 1 a 2 días. En total, el proceso completo, desde la recolección de la paja hasta el sombrero terminado, toma aproximadamente 10 días hábiles para la mayoría de nuestros diseños.

Estos sombreros se elaboran en Ecuador por la Comuna Pile, ubicada a 50 km al oeste de la costa ecuatoriana. Aunque este icónico sombrero de paja ganó reconocimiento mundial en el siglo XIX, ya era utilizado por las comunidades costeras mucho antes de la época colonial. Cada sombrero es cuidadosamente tejido por los habitantes de esta comunidad, quienes han heredado el arte de la sombrerería de sus ancestros, preservando estas tradiciones por generaciones.

Al adquirir uno de estos sombreros, no solo obtienes un accesorio de lujo elaborado con esmero, sino que también apoyas el sustento de familias latinoamericanas. Estos artesanos reciben salarios más justos por su trabajo especializado, garantizando un futuro sostenible para sus comunidades.