El proceso de creación de un sombrero de paja toquilla comienza con la cosecha manual de las hojas de la planta Carludovica palmata, que luego se cortan en tiras delgadas. Estas tiras se hierven durante 20-30 minutos para suavizar las fibras y eliminar la clorofila. Luego, las fibras se lavan, se secan al sol durante 1-2 días y, opcionalmente, se blanquean o tiñen. La etapa más laboriosa es el tejido a mano, que puede tomar desde una semana hasta ocho meses, dependiendo de la finura del sombrero. Los artesanos entrelazan meticulosamente las fibras para lograr un tejido liso y resistente. Posteriormente, el sombrero se moldea, se plancha y se le da el acabado final, un proceso que dura de 1 a 2 días. En total, el proceso completo, desde la recolección de la paja hasta el sombrero terminado, toma aproximadamente 10 días hábiles para la mayoría de nuestros diseños.
Estos sombreros se elaboran en Ecuador por la Comuna Pile, ubicada a 50 km al oeste de la costa ecuatoriana. Aunque este icónico sombrero de paja ganó reconocimiento mundial en el siglo XIX, ya era utilizado por las comunidades costeras mucho antes de la época colonial. Cada sombrero es cuidadosamente tejido por los habitantes de esta comunidad, quienes han heredado el arte de la sombrerería de sus ancestros, preservando estas tradiciones por generaciones.
Al adquirir uno de estos sombreros, no solo obtienes un accesorio de lujo elaborado con esmero, sino que también apoyas el sustento de familias latinoamericanas. Estos artesanos reciben salarios más justos por su trabajo especializado, garantizando un futuro sostenible para sus comunidades.